Antanares, hontanares o antares: se completa como "dos a grande, tres a chica y cuatro a pares", para desconcertar al adversario, no sabiendo éste si se tiene buena jugada a grande o a chica y haciéndole creer en cualquier caso que los pares son buenos.
La mano de un niño: se dice a veces cuando se quiere envidar cinco piedras.
La raya: es lo mismo que un órdago. Se dibuja una raya imaginaria sobre la mesa.
Los dientes del choto, que son dieciocho: se pronuncia para envidar 18 piedras.
Boeing 747: siete a grande, cuatro a chica y siete a pares.
El brinco: tres, cuatro y cinco. Envidar tres a grande, cuatro a chica y cinco a pares.
Las de torcuato: dos, tres y cuatro. Envidar dos a grande, tres a chica y cuatro a pares.
Las de Leganés: se completa con "a pares todas y a chica tres", haciendo creer al adversario que lleva buena jugada de pares (medias o duples) y buenas cartas pequeñas (pitos).
Las de Alcorcón: se completa como "a pares todas y a chicas... un montón" similar al anterior, pero haciendo ver al contrincante que se va cargado de pitos (que no siempre es una buena jugada).
Pi: el valor del número π, esto es, tres a grande, catorce a chica y dieciséis a pares







